Lis Agudo

¿Qué te hace envejecer? (Semana 4)

¿Te sientes más mayor con respecto a la edad que tienes? ¿te ves más fea o feo de lo que realmente eres? ¿tienes menos energía y movilidad de la que te corresponde? Entonces te interesa ver este vídeo.

El paso del tiempo provoca en tu cuerpo cambios ineludibles. Todos envejecemos, aunque no de la misma forma. La directora de ACTitud50, Lis Agudo, te explica en este artículo cuáles son los factores que aceleran el proceso de envejecimiento. Lo primero que debes hacer para reducir su efecto es conocerlos.

Aceleradores del envejecimiento (semana 4)

La manera en que cada persona envejece no depende solo de la genética. Hay un cóctel de elementos que determinarán lo rápido que vas a notar este proceso en tu cuerpo. Mi objetivo en enseñarte cuáles son y asesorarte para que puedas evitarlos.

Los signos del envejecimiento son inevitables. Sin embargo, podemos controlar la velocidad a la que ocurren. El proceso se acelera o retarda en virtud de una mezcla de lo que sucede internamente en tu cuerpo y el estilo de vida que hayas llevado.

Estudios avalados por la Public Library of Science Medicine en Reino Unido certifican que establecer rutinas sanas en tu vida cotidiana como practicar ejercicio, reducir el consumo de alcohol y no fumar alargará tu vida catorce años, además de mejorar tu calidad de vida.

Detallo, a continuación, cuáles son las causas que contribuyen a acelerar el proceso de envejecimiento y a mermar tu calidad de vida en la madurez. En ACTtitud50 pretendemos que las conozcas y aprendas a evitarlas. Nos brindamos a guiarte en el camino. La decisión depende de ti.

El sedentarismo

Un estilo de vida sedentario reducirá tu vida diez años porque acorta los telómeros, una especie de tapas que envuelven al ADN y protegen la información genética. Sobre ellos actúa la telomerasa, una enzima que ayuda al ADN a repararse. La ciencia ha demostrado que mientras más largos sean tus telómeros, más tiempo tardarás en envejecer. 

Además de acortar los telómeros, el sedentarismo agudiza el riesgo de padecer enfermedades del corazón, demencia y osteoporosis. Por el contrario, si haces ejercicio con regularidad, tu piel lucirá radiante y tu autonomía se mantendrá durante mucho más tiempo.

Consejo ACT: El deporte también trabaja a nivel celular, alargando los telómeros. Además, te ayudará a mejorar tu digestión, a fortalecer tus huesos y a mantener tu corazón en plena forma.

Una dieta pobre

Una dieta pobre contribuirá a que la luz de tu vida se apague más rápido.  Las grasas saturadas dañarán tu corazón y tu hígado y te abocarán a un estilo de vida apagado.

También debes huir del azúcar y los alimentos procesados, ya que rompen las fibras de colágeno y elastina. Estas proteínas son, precisamente, las que mantienen la piel tersa.  

Consejo ACT: Nuestra recomendación es que tu alimentación incluya antioxidantes, agua en abundancia y grasas insaturadas, que son las grasas buenas.

Los radicales libres

Los procesos naturales del organismo, como la respiración o la digestión, producen radicales libres. Se trata de átomos con un electrón negativo que necesitan aparearse. En su búsqueda de la parte positiva, recorren nuestro organismo para tratar de robarlo a otros átomos estables. Cuando lo consiguen, provocan una reacción en cadena que destruye las células.

El daño celular provocado por los radicales libres afecta al ADN y a las proteínas, lo cual implica un aumento de los signos del envejecimiento y mayor riesgo de que aparezcan enfermedades degenerativas, como el cáncer.

Los radicales libres se forman cuando el cuerpo interactúa con el oxígeno por procesos biológicos naturales, como respirar; sin embargo, aumentan por la acción de agentes externos, como la contaminación o el humo del tabaco.

Consejo ACT: La mejor forma de combatir la acción de los radicales libres es el consumo de antioxidantes, disponibles sobre todo en vegetales y frutas frescas. Estos alimentos se encargan de neutralizar y barrer los peligrosos radicales libres. Una nutrición rica en antioxidantes es primordial para crear tu defensa antiaging.

El tabaco

Si fumas, notarás tu piel más deshidratada y apagada, además de apreciar un aumento de las arrugas en tu cara, sobre todo en la zona alrededor de la boca. La acción del tabaco genera radicales libres que afectarán tanto al interior como al aspecto exterior de tu cuerpo y provocarán que parezcas diez años más viejo o vieja de lo que eres.

Fumar interfiere en la regeneración ósea, reduciendo la densidad de tus huesos. Además, estimula el endurecimiento de las arterias o arterioesclerosis; daña los pulmones e incrementa en gran medida los problemas de salud bucal, incidiendo en la pérdida de dientes.

Consejo ACT: Sin fumar, la vida sabe mejor. En ocasiones para conseguirlo necesitas apoyo técnico, consejos, compañía... Ceroestres en Granada, Espacio Argenta en Madrid y Marc Malarriaga en Barcelona te pueden ayudar.  

El sol

El exceso de sol puede resultar perjudicial para tu organismo porque aumentará las posibilidades de que sufras cáncer de piel. Según confirman los dermatólogos, los efectos nocivos del sol son responsables del 80% del daño que padece la piel. Pueden contribuir a un aumento de las arrugas, a la aparición de manchas y a la pérdida de elasticidad, además de envejecer tu pelo y tus ojos.

Consejo ACT: Tomar el sol favorece la absorción de vitamina D, esencial para mantener las defensas de tu sistema inmunitario, fortalecer tus huesos y favorecer tu estado de ánimo. Un buen bronceado nos aporta ese afecto saludable tan característico. Dependerá si lo tomas o no de manera adecuada.

El estrés   

Parece que el ritmo de vida actual nos ha acostumbrado a sentir estrés como algo asumido y aparentemente normal. Sin embargo, ya hay evidencias de que los periodos prolongados de estrés pueden comprometer tu salud y acelerar el proceso de envejecimiento de tu cuerpo.

El estrés afecta a la calidad del sueño, puesto que dormimos peor cuando estamos estresados. Además, deteriora el funcionamiento del sistema inmunológico, incrementa la pensión sanguínea y provoca un aumento de peso.

Las afecciones citadas funcionan como aceleradores del envejecimiento, pero también debes saber que las situaciones de estrés contribuirán a que te salgan más arrugas, sobre todo en la frente.

Consejo ACT: No podemos vivir sin estrés, pero afortunadamente hay medios de poder hacerle frente y vivir con mayor serenidad. Utiliza las estrategias a tu alcance para remediarlo.

El alcohol    

El consumo frecuente de bebidas alcohólicas acarrea problemas en el hígado, enfermedades del corazón y debilidad en los huesos.

Si abusas del alcohol, tu piel notará sus efectos por el daño que esta sustancia produce a la elastina y el colágeno, lo cual se traducirá en flacidez y pérdida de luminosidad.

Asimismo, su consumo habitual afectará a la salud del sistema circulatorio, ya que rompe los vasos sanguíneos (microcirculación); en consecuencia, aparecerá ese tono rojizo en la piel que caracteriza a los bebedores. También se ha demostrado que el alcoholismo aumenta el riesgo de padecer cáncer.

Consejo ACT: Beber de forma moderada no es dañino; incluso te puede resultar beneficioso.

La polución

Estamos bombardeados por sustancias contaminantes, desde la pintura, ambientadores químicos, el polvo minúsculo que desprenden las fotocopiadoras o las emisiones de los tubos de escape de los coches. Sin duda, todos estos elementos afectan a tus pulmones y a tu piel. Cuando más alta es la contaminación ambiental, más posibilidades existen de mostrar una piel envejecida.

Consejo ACT: Pon en marcha hábitos cotidianos a tu alcance para luchar contra la contaminación ambiental de tu entorno.

Y tú, ¿has notado los efectos de estos aceleradores del envejecimiento? ¿Tomas medidas para evitarlos? Comparte tu experiencia y aportarás lo aprendido a otras personas. ¡No olvides dejar tus comentarios!

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