
Los personas evolucionamos y aquello que nos resultaba imprescindible cuando éramos jóvenes va ocupando un segundo plano, dejando paso a nuevas necesidades. Pero, ¿qué necesitamos a partir de los 50?
“Existe una canción muy popular: Tres cosas hay en la vida salud, dinero y amor. Aunque para mi marido diría que lo más importante es ver el fútbol, las carreras de motos y Fórmula 1 los domingos, la cervecita con los amigos y unas buenas vacaciones para hacer todo esto”, bromea Alicia Moreno de 49 años.
Con los años nuestras prioridades van cambiando, lo que era imprescindible a los 20, a los 30 se convierte en caprichos. Según avanzamos hacia los cuarenta y, sobre todo a partir de los 50 años, esas necesidades van adquiriendo nuevos matices y muchas acaban siendo descartadas al perder valor dentro de nuestra escala de necesidades.
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Para Alicia lo primordial es que "me garanticen el dinero para la jubilación, salud para los míos y que me quieran. Aunque lo mejor sería tener siempre a alguien para quererlo”.
Julio José Muñoz, psicólogo y terapeuta familiar, analiza tres sesiones distintas con una familia de 9 miembros; los padres, una hermana de la madre, tres hijos, la pareja de uno de ellos y dos nietos que viven juntos en una vivienda de 5 habitaciones.
Acudían a consulta por un problema de uno de los hijos con las drogas y el alcohol: “En una ocasión les pregunte que ¿qué necesitaban en la vida? Las respuestas fueron muy diversas. Desde una lavadora, ropa nueva, vacaciones, un coche nuevo… Todas eran cosas materiales y necesarias para que su vida fuera mejor, según ellos, pero todas se fijaban en algo que no tenían”.
Cuando la familia participó en más sesiones les volví a realizar la pregunta y esta vez contestaron: “Éxito, lujo, posición, una carrera de éxito, dinero, una casa en la playa… Curiosamente reflexionaron y dieron respuestas más elaboradas, no tan materiales como la primera ocasión, aunque en el fondo se traslucía que buscaban la felicidad en cosas que no tenían”.
“Desgraciadamente al padre tuvo un ataque al corazón y falleció. Después de varias sesiones les volví a realizar la pregunta y ellos cambiaron sus repuestas y todos contestaron TIEMPO para pasarlo con el padre. Un hecho tan relevante en sus vidas les llevo a dar una respuesta unánime y curiosamente algo que habían perdido”, añade Julio José Muñoz.
Éste concluye diciendo que "hay que fijarse que al responder a la pregunta ¿Qué necesitas en la vida? Las respuestas van encaminadas dependiendo de la situación en que te encuentres en tu vida, pero todas son cosas que no se tienen, pero si cambiásemos la pregunta y añadieramos ¿Qué cosas de las que hay en tu vida, son necesarias? Las respuestas cambiarían”.
Para Felisa Pérez de 63 años, bromea diciendo: “Cuando estoy con mis nietos fuerzas para realizar cosas con ellos que recuerden toda la vida. El cuerpo no responde igual que a los 20 años”.
A lo que añade: “No deben faltar besos, abrazos y , sobre todo, poder decirles que los quiero”.
Para su marido Federico García de 68 años, también con bromas dice: “Yo la cama cuando ella está con los nietos y una cama elástica cuando están conmigo, para subirlos, se desfoguen y pierdan la energía y las fuerzas que me faltan. Pero antes y después que me abracen y me besen. ¿Sabes lo que disfruto con ellos?”.
Lola Sánchez de 51 años respondió: “Así de repente no se me ocurre. Probablemente dejar de trabajar y viajar a lugares paradisiacos, o cumplir algún sueño…”. Se calló para pensar un poco y al final dijo: “Lo que me gustaría es estar con la familia y amigos, tener tiempo con ellos”.
En cambio Fulgencio Martínez de 65 años contestó: “Al final lo que importa y lo que necesitamos es sentirnos queridos y expresar el mismo sentimiento a las personas que queremos”.
Lucía López de 57 años, que respondió bromeando dijo: “Yo lo que necesito es sentir que soy rica, vivir intensamente con lujo (esto es una prioridad indiscutible), cumplir mis sueños de amistad conduciendo un porche, un yate o un avión… No descarto ninguna posibilidad, el caso es conducir algo, pero con lujo, también viajar, viajar, viajar… Pero todo esto que lo pague él que me proporciona la riqueza, el lujo, la amistad, el viajar…”.
Pedro González de 49 años, comenta entre risas: “Yo quiero la paz, felicidad e incluso la alegría que me daría la vecina del 5º”.
Éste termina diciendo: “Fuera de bromas, yo quiero a alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro. Tengo la inmensa suerte que por ahora tengo las tres, pero ¿Qué necesitas tú a los 50 años?”.
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¡Renovarse es cuestion de ACtitud!
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Comentarios
Yo me la imagino aburrida por lo que espero que la sexualidad no se me acabe nunca.
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